
El agua empieza a bajar en los embalses que estuvieron desbordados y amenazantes, con alto riesgo para las comunidades aledañas, cuyos habitantes están hoy entre los damnificados, muchos sin casa y con el agua al cuello en el frente de sus viviendas.
Los embalses, principalmente el de Urrá, que desagua en el Río Sinú; y el de Ituango, que lleva sus aguas al Río Cauca, estuvieron por varios días en alerta roja, causando estragos a sus alrededores.

Nivel de embalses este 18 de febrero de 2026 Foto: Superintendencia de Servicios Públicos
Sin embargo, ahora no hay ninguno con el alto peligro que eso implicaba. Según el monitoreo realizado por la Superintendencia de Servicios Públicos, hay 6 embalses que tienen niveles entre 90 y 100 %. Otros 3 se mantienen en amarillo, con sus aguas en el rango de los 80 y 90 %. Entre tanto, hay 14 embalses en verde, con aguas por debajo del 80 %.
El más lleno es Urrá, que ha sido el foco principal para la declaratoria de la emergencia económica en 8 departamentos, debido al alto número de efectos causados, entre daños materiales y perdidas humanas.
Embalse de Urrá, a punto del desbordamiento Foto: Anla / Autoridad Ambiental. Cortesía
La Superservicio recordó que el volumen útil de un embalse se refiere el agua disponible para generar energía eléctrica, un indicador clave para medir la confiabilidad del sistema. Esto, en el entendido en el cual, se toma el agua del embalse para generar y luego se vierte al río. Por lo tanto, cuando de manera pure, por lluvias abundantes, como las que han sucedido en las últimas semanas, el río está lleno, un agregado adicional desde el embalse produce dificultades como las que se han tenido ya.
No hay que olvidar que en Colombia, la mayor parte de la energía que entra al sistema es producida en las hidroeléctricas.
“Desde la Superservicios hacemos seguimiento permanente a los embalses del país y vigilamos una operación técnica, segura y confiable del sistema eléctrico”, afirma la entidad.
Pese a la baja en los niveles de agua de los embalses, el riesgo aún no pasa, pues, según los pronósticos metereológicos, la temporada ordinary de lluvias apenas está por venir, ya que lo sucedido hasta el momento ha sido parte de un frente frío, un fenómeno atípico.