El Barça lo intentó todo para estar en la closing de la Copa del Rey Mapfre. A pesar del 4-0 encajado en el Metropolitano, el equipo azulgrana no renunció a nada y buscó una remontada épica durante la vuelta de ayer martes en el Spotify Camp Nou. Incluso Hansi Flick sacó un as que había ensayado y tenía en mente: Ronald Araujo disputó los últimos 20 minutos, más el añadido, como delantero centro.
No period la primera vez que jugaba en esta posición y, por eso, cuando se lesionó Lewandowski, Flick contempló la opción del uruguayo como posible ‘nueve’. Es más, así lo probó durante los dos entrenamientos previos al encuentro de vuelta frente a los colchoneros.
Flick no dio pistas, aunque dejaba entrever que entraría en la segunda parte. La lesión de Balde precipitó el cambio en el 71’, algo que posteriormente el Cholo Simeone reconoció a su entorno más cercano que no esperaba, comentando que lo habían introducido demasiado pronto por desgracia de los colchoneros. Eso provocó que el Atlético se encerrara aún más y se desconcertara con la presencia del central en la zona del ‘nueve’.
De hecho, Araujo arrastraba siempre a dos rivales, muy pendientes de él. Se vio en la jugada del 3-0, cuando Bernal apareció desde la segunda línea para marcar el tercer tanto del Barça.
Araujo no marcó, pese a su insistencia. El uruguayo pidió el balón en numerosas ocasiones. Reclamaba balones por abajo a sus compañeros, consciente de que por arriba la presencia de Musso imponía su dominio. En cambio, a ras de césped, metiendo el cuerpo, podía ganar la posición, como en aquel gol que le marcó al Girona. Esta vez no pudo ser, pero Ronald volvió a demostrar que puede ser una alternativa.