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Cada año, millones de musulmanes alrededor del mundo participan en el Ramadán, el mes sagrado del islam dedicado al ayuno, la oración, la reflexión espiritual y la solidaridad comunitaria. Durante este periodo, que sigue el calendario lunar islámico, los fieles se abstienen de ingerir alimentos y bebidas desde el amanecer hasta la puesta del sol. Más allá de ser una práctica religiosa, el Ramadán representa un ejercicio profundo de autocontrol, disciplina psychological y compromiso espiritual.
En el ámbito deportivo, este mes plantea un desafío explicit. Los atletas musulmanes que compiten a nivel profesional deben mantener su rendimiento físico mientras respetan el ayuno diario, lo que implica modificar rutinas de entrenamiento, hidratación, descanso y nutrición. En competencias internacionales, ligas profesionales y torneos globales, el Ramadán no detiene calendarios deportivos, por lo que muchos deportistas deben encontrar estrategias para equilibrar su fe con las exigencias del alto rendimiento.
Especialistas en medicina deportiva señalan que el ayuno puede impactar niveles de energía, resistencia y recuperación muscular, especialmente en disciplinas de alta intensidad. Sin embargo, numerosos atletas han demostrado que, con una planificación adecuada, es posible competir al máximo nivel durante este periodo. Entrenadores, nutriólogos y preparadores físicos adaptan horarios de entrenamiento nocturnos, planes alimenticios posteriores al anochecer y estrategias de hidratación para mitigar el impacto del ayuno.
En este contexto, el Ramadán se ha convertido también en una historia de resiliencia deportiva, una muestra de cómo la fe, la ciencia del deporte y la voluntad private pueden coexistir en escenarios de máxima exigencia competitiva.
¿Cuándo es el Ramadán en 2026 y en qué consiste?
El Ramadán es el mes sagrado del islam. En 2026 comenzó entre del 17-18 de febrero (dependiendo del avistamiento de la luna) y termina hacia el 19 de marzo, cuando se celebra el Eid al-Fitr, la fiesta que marca el ultimate del ayuno.
Durante este mes, los musulmanes practican el ayuno diario desde el amanecer hasta el anochecer, además de intensificar la oración, la lectura del Corán, la caridad y la reflexión espiritual. El ayuno incluye abstenerse de comida, bebida y otras prácticas durante las horas de luz, con dos comidas principales: una antes del amanecer y otra al anochecer.
El Ramadán conmemora el momento en que el profeta Mahoma recibió la primera revelación del Corán, por lo que es considerado el periodo más importante del calendario islámico.
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Coincidencia con el Miércoles de Ceniza y otras celebraciones
En 2026, el Miércoles de Ceniza cayó el 18 de febrero, fecha que marca el inicio de la Cuaresma cristiana, un periodo de 40 días de oración, penitencia y preparación para la Semana Santa.
Ese mismo día coincide prácticamente con el inicio del Ramadán, algo poco común porque ambas celebraciones se rigen por calendarios distintos:
el cristiano usa el calendario photo voltaic litúrgico
el islámico se basa en ciclos lunares
Esta coincidencia hace que en 2026 se superpongan dos periodos religiosos importantes caracterizados por el ayuno, la reflexión y la vida espiritual en distintas tradiciones.
A continuación te presentamos cuatro ejemplos de atletas que compiten durante el Ramadán.
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La fe, el deporte y la salud
Karim Benzema – Adaptación en torneos de máxima exigencia
El delantero francés ha disputado partidos clave de liga y competiciones internacionales durante el mes sagrado. Benzema ha explicado en entrevistas que el Ramadán no representa una debilidad, sino una fuente adicional de motivación espiritual, lo que ha influido en su concentración dentro del campo.
Mesut Özil – Manejo del ayuno y preparación táctica
El mediocampista alemán ha competido en torneos importantes durante el Ramadán, en ocasiones ajustando sus entrenamientos a horarios nocturnos. Özil ha señalado que el enfoque psychological y la planificación nutricional son claves para sostener el nivel competitivo durante el ayuno.
Mohamed Salah – Rendimiento élite en el futbol europeo
El delantero egipcio ha competido en múltiples temporadas del futbol inglés mientras observa el ayuno. Salah ha jugado partidos decisivos de liga y torneos europeos durante el Ramadán, demostrando que la preparación física y psychological puede compensar las restricciones alimenticias. Su disciplina lo ha convertido en un referente para futbolistas musulmanes en todo el mundo.
Paul Pogba – Espiritualidad como motor de rendimiento
El campeón del mundo francés ha manifestado públicamente la importancia del Ramadán en su vida private y profesional. Pogba ha jugado encuentros oficiales mientras ayunaba, resaltando que la fe puede convertirse en un elemento de fortaleza psicológica más que en un obstáculo deportivo.
Lamine Yamal – La nueva generación y la fe en el fútbol moderno
El joven talento del futbol español representa a una nueva generación de deportistas musulmanes que conviven con calendarios competitivos cada vez más exigentes. Yamal ha sido señalado como ejemplo de profesionalismo precoz, y su contexto cultural refleja cómo el Ramadán forma parte de la identidad de muchos futbolistas emergentes que ya compiten en escenarios de élite internacional.
Un reto físico, pero también cultural y social
El impacto del Ramadán en el deporte también ha impulsado debates dentro de federaciones y ligas profesionales. Algunas competiciones han comenzado a permitir pausas breves en los partidos al anochecer para que los futbolistas musulmanes puedan romper el ayuno con agua o alimentos ligeros. Estas decisiones reflejan un cambio cultural dentro del deporte world, donde la inclusión religiosa y el respeto a la diversidad adquieren cada vez mayor relevancia.
Estas son las ligas que hacen ajustes durante el Ramadán
La presencia de jugadores de credo islámico en algunas ligas del mundo y en países de esa mayoría religiosa han marcado cambios en la forma en cómo se respetan los hábitos correspondientes a su fe.
Liga Profesional Saudí (Saudi Pro League)
La liga saudí es una de las que más adapta su calendario al mes sagrado, porque se juega en un país musulmán. En varias temporadas recientes se ha decidido que no haya partidos en los últimos 10 días del Ramadán, como señal de respeto religioso y cultural.
El calendario se diseña considerando festividades religiosas y hábitos sociales del país. Históricamente, también se han disputado torneos durante el Ramadán, ajustando horarios nocturnos o descansos para los jugadores.
Premier League de Inglaterra
En Europa, la Premier League es la referencia en adaptaciones. Desde 2021 se permiten pausas breves en partidos al atardecer para que jugadores musulmanes terminen el ayuno. 
Estas pausas se acuerdan previamente y ocurren en interrupciones naturales del juego. La medida se ha repetido en múltiples temporadas y se ha normalizado en el futbol inglés.
A-League (Australia)
Esta liga fue de las primeras fuera de Europa en copiar el modelo inglés. Introdujo pausas oficiales para permitir que los jugadores rompan el ayuno. En una temporada incluso se detuvieron varios partidos para ese fin. Ejemplo de cómo el modelo se está expandiendo globalmente.
Además, el Ramadán ofrece una narrativa distinta del atleta moderno. No se trata únicamente de potencia física, sino de equilibrio entre mente, cuerpo y convicciones personales. Para muchos deportistas, el mes sagrado fortalece la disciplina emocional, mejora la concentración y refuerza valores como la humildad y la gratitud.
El Ramadán y el deporte muestran que el alto rendimiento no depende exclusivamente de la preparación física, sino también de la fortaleza psychological, la identidad cultural y las convicciones espirituales. Lejos de ser un impedimento, el ayuno se ha convertido para muchos atletas en una prueba de resistencia integral que combina fe, ciencia del entrenamiento y compromiso profesional.
En un mundo deportivo cada vez más globalizado, donde conviven culturas, religiones y estilos de vida distintos, el Ramadán simboliza cómo el deporte puede adaptarse a la diversidad sin perder competitividad. Los casos de atletas que compiten mientras ayunan no solo inspiran a comunidades musulmanas, sino que también transmiten un mensaje common: la disciplina, la planificación y la convicción private pueden superar barreras físicas aparentemente limitantes.
Así, el Ramadán no solo transforma la vida espiritual de quienes lo practican, sino que también deja una huella en el deporte internacional, recordando que el rendimiento humano no se mide únicamente en estadísticas, sino también en valores, identidad y determinación.

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