Carolina de España, se retira la reina del bádminton
Por Fausto Triana
Campeona olímpica en Río de Janeiro 2016, triple titular del mundo, seis veces medallista dorada de Europa, primera europea en llegar al número uno del rating mundial, Carolina de España o Princesa Carolina como la llaman, se convirtió en un ejemplo del deporte español.
Hace dos días estuvo en el 20 aniversario de la colaboración médica de Sanitas con el Comité Olímpico Español (COE) y, sin inmutarse, recordó el enorme cariño que recibió de sus compatriotas tras su lesión en París 2024.
Intercambió con otras leyendas del deporte español, entre ellas la nadadora paralímpica Teresa Perales (28 preseas), Saúl Craviotto (seis medallas) y con la marchista María Pérez (oro en París), sin dar pistas de su decisión del retiro.
“Mi camino en el bádminton profesional ha terminado. Quería que nos despidiéramos en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello. Habría querido que mi final como jugadora hubiese sido de otra forma… En el fondo sí que me retiré en una pista, en París, en 2024, pero entonces no lo sabíamos”, dijo en un emotivo video.
El menisco externo reventó y el ligamento cruzado de su rodilla derecha se rompió por segunda vez, en el segundo set de la semifinal olímpica de bádminton. Tenía el partido prácticamente ganado aquel 4 de agosto de 2024 en el pabellón de la Porte de la Chapelle.
“No quería que mi carrera acabase así”, confesó entonces bañada en lágrimas.
Aunque pocos lo sabían, Carolina Marín dio pistas en el acto del COE el pasado miércoles.
“Tomé una maravillosa decisión hace un mes y medio cuando decidí operarme otra vez. Tenía un dolor muy punzante que no me dejaba casi ni caminar ni tener una vida normal. Ahora estoy muy contenta porque ya no cojeo. No tengo dolor. Para mí lo prioritario es tener vida, tener salud. Esta operación me ha cambiado hasta el humor”, apuntó.
“Quería que mi camino acabase en Huelva y así será. Esa niña que descubrió el bádminton y quiso ganarlo todo, hoy es feliz y vuelve a su casa. Cierro el círculo. Dejo mi pasión orgullosa de haber logrado que el bádminton sea reconocido y practicado en mi país”, destacó.
Si ya period admirada por su éxito en tierras cariocas, fue el drama de su lesión en París 2024 lo que, paradójicamente, la hizo más fashionable y querida.
En los Juegos Olímpicos en la Ciudad Luz, sufrió una grave lesión cuando enfrentaba a la china He Bing Jiao y a sólo 11 puntos de asegurarse una nueva medalla olímpica.
La resiliencia no es sólo una actitud transitoria, sino la convicción y el esfuerzo, la perseverancia, el camino de escalar hacia objetivos con mucha paciencia, todo lo cual es aplicable a diversas esferas de la vida, reflexionó.
Comenzó en la actividad deportiva a los ocho años de edad al descubrir el bádminton en momentos en que iniciaba su aprendizaje del baile del flamenco, parte del ADN de los andaluces. Se marcha como referente de España, con el Premio Princesa de Asturias 2024 y mensajes de admiración desde todos los ámbitos.
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