El comienzo de la jornada 28 de LALIGA EA Sports es con el Deportivo Alavés y el Villarreal. Los dos llegan en situaciones muy diferentes. Los de Marcelino con ganas de puntuar para seguir mirando Europa y los de Quique Sánchez Flores con las de ganar para alejarse del descenso.
Marcelino se guardaba poco en el banquillo y apostaba por este as soon as: Junior; Mouriño, Pau Navarro, Rafa Marín, Sergi Cardona; Buchanan, Comesaña, Gueye, Pedraza; Pépe y Mikataudze.
En el caso de Quique Sánchez Flores los elegidos son: Sivera; Ángel Pérez, Jonny Otto, Tenaglia, Parada, Youssef; Blanco, Pablo Ibáñez, Aleñá; Boyé, Toni.
El entrenador del Villarreal no se ha querido guardar nada porque como dijo en la previa, la vista al Alavés siempre es complicada. “Es un campo complicado. El rival juega con mucha intensidad y mucho ritmo. Dependiendo del estilo, utilizan más o menos juego directo, pero hay mucha disputa en cada jugada y la gente aprieta mucho. El propio campo también influye y muchas veces resulta complicado para todos los rivales. Además, han cambiado recientemente de entrenador, lo que implica un cambio de estilo y un análisis más minucioso por nuestra parte”, comentó en sala de prensa.
Cree que el hecho de que estén casi rozando el descenso les convierte en más peligrosos. “Ellos están en una situación complicada y se juegan mucho. Estamos en el tramo final de la temporada y quedan pocos partidos para cumplir objetivos. Todo eso hace que el partido sea difícil”.
El entrenador del Alavés se estrena en Mendizorra y no tendrá a un rival fácil para ello. “Estoy ilusionado. Tengo el recuerdo de venir a jugar a Mendi, lo que aprieta el público y ahora está de nuestra parte. La inmensa cantidad de puntos que se han conseguido esta temporada han sido en Mendi con la fuerza de nuestra gente y ojalá esto no lo perdamos”.
